Avance en la seguridad de los buceadores: Investigación en un nuevo ordenador subacuático personalizado.

El interés por conocer la belleza y los recursos que ofrece el mundo subacuático no ha parado de aumentar entre el gran público desde la comercialización de los sistemas de buceo autónomo. Uno de los campos de investigación de mayor interés dentro de las actividades subacuáticas (ya sean científicas, recreativas o profesionales) es el de la seguridad.

Comprender el comportamiento de los distintos tejidos que forman nuestro organismo (músculos, grasa, médula ósea, etc.) durante una inmersión es crucial para aumentar la seguridad de ésta. En particular, los niveles de saturación de nitrógeno y oxígeno en estos tejidos pueden causar problemas al disminuir rápidamente la profundidad a la que se encuentra un buceador (y, por tanto, la presión a la que se ve sometido). De no ascender de un modo correcto, esto es, controlando la velocidad a la que se sube a la superficie y ejecutando determinadas paradas en el trayecto, el riesgo de accidente aumenta drásticamente. Pero, ¿cómo saben los buceadores cuánto deben durar y a qué profundidad deben realizarse las paradas?

Ordenador de buceo

El ordenador de buceo realiza una estimación de estos parámetros, además de mostrar datos como el tiempo transcurrido de inmersión y la profundidad a la que se encuentra el buceador. Sin embargo, en la actualidad no existe ningún ordenador de buceo capaz de medir datos fisiológicos en tiempo real. Para calcular las curvas de seguridad y las paradas de descompresión se emplean tablas propuestas por la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration). Estos datos se basan en la “buena praxis”, es decir, en los tiempos y profundidades para los cuales no se ha producido ningún accidente. Dado que los mismos parámetros se aplican indistintamente a quien lleve el ordenador puesto, ya sea una persona de 1,55 m de altura y 45 kilos de peso o de 1,90 m de altura y 100 kilos de peso, las paradas sugeridas no garantizan la seguridad para el 100% de la población.

Un equipo multidicisciplinar, formado por científicos de la Universidad de Zaragoza en conjunto con el proyecto Sailing Living Lab, se encuentra desarrollando el prototipo de un nuevo ordenador de buceo. Entre sus nuevas funcionalidades, es capaz de medir el latido cardíaco y de determinar el grado de saturación de nitrógeno y oxígeno de manera no invasiva. De esta manera el ordenador es capaz de indicar al buceador unos tiempos de parada personalizados, aumentando la seguridad y el disfrute de la inmersión.

Doctor Manuel Martín Bueno

Doctor José Antonio Bea Cascarosa

Doctora Penélope Vaquero García

Nerea Soto Uriz